"En una línea el mundo se une, con una línea el mundo se divide, dibujar es hermoso y tremendo." Eduardo Chillida

27 de marzo de 2012

ALMANAQUIEN. 1 de Lord Dunsany de 2012

que todas aquellas casas absortas no eran iguales,
sino diferentes unas de otras, porque todas soñaban sueños diferentes.

Y otro se volvió hacia un árbol que estaba junto
a la verja de Green Park, diciendo:
“Alégrate, árbol, porque los campos volverán de nuevo.”

Y entre tanto ascendía el feo humo, el humo que ha ahogado la fábula y
ennegrecido a los pájaros. A éste, pensé, ni pueden alabarle ni bendecirle.
Pero cuando le vieron, levantaron hacia él sus manos,
hacia los miles de chimeneas, diciendo: “Contemplemos el humo.
Los viejos bosques de carbón que han yacido tanto tiempo en la oscuridad,
y que yacerán tanto tiempo todavía, están danzando ahora y
volviendo hacia el sol.
No te olvidamos hermana tierra,
y te deseamos la alegría del sol.”


Había llovido, y un triste arroyuelo destilaba de una sucia gotera.
Venía de montones de despojos inmundos y olvidados;
había recogido en su camino cosas que fueron desechadas,
y encaminábase a sombrías alcantarillas desconocidas del hombre y del sol.
Este taciturno arroyuelo era una de las causas que me habían movido
a decirme en mi corazón que la Ciudad era vil,
que la belleza había muerto en ella, y huido la Fantasía.

Y aun a esta cosa bendecían los mendigos. Y uno que llevaba
capa púrpura con un ancho embozo verde dijo: “Hermano,
conserva la esperanza aún porque seguramente has de ir al fin
al deleitoso mar y encontrar allí los pesados, enormes navíos muy viajados,
y gozarte junto a las islas que conocen el sol de oro.”
Así bendecían la gotera, y yo no sentía deseos de burlarme.

"Los mendigos" Fragmento. Lord Dunsany
Una hermosa y breve historia de este irlandés que os recomiendo,
incluida entre sus Cuentos de un soñador.



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