"En una línea el mundo se une, con una línea el mundo se divide, dibujar es hermoso y tremendo." Eduardo Chillida

21 de septiembre de 2012

BASAJAUN


Cuando San Martín vino a Ataun, no tenía conocimientos del lugar ni de la labranza. Quería edificar una iglesia en una pradera, en el sitio más ancho de la vega. El señor del bosque quería que la hiciese sobre la colina, donde hoy está el cementerio. La labor que éste hacía de día, San Martín la trasladaba de noche a la vega. Una noche, estaba una vieja acechando, y San Martín dijo a su pareja de bueyes: «Arre, blanco; arre, rojo; a esa vieja que está acechando sácale un ojo».
Un buey, con sus cuernos, sacó un ojo a la anciana.
Por fin edificó San Martín su iglesia, pero no tenía campos ni cereales para quienes habían de servirla, así que pidió ayuda al señor del bosque, que sabía cultivar trigo, pero en vano. Éste estaba saltando por encima de un montón de granos de trigo. Cuando San Martín lo vio, se hizo unas polainas que le cubrían las piernas hasta arriba y se las calzó.
-También yo puedo hacer lo mismo que tú  -retó al señor del bosque.
Y luego él también se puso a saltar un montón y luego otro, hasta que las polainas se llenaron de granos. De esa manera robó el trigo al señor del bosque. Luego le hizo la siguiente pregunta:
-¿Y cuándo se siembra el trigo?
Pero el señor del bosque no se lo dijo. Luego, cuando fue a contárselo a sus compañeros, San Martín le siguió a escondidas; entre risas y burlas, el señor del bosque dijo:
-Cuando brota la hoja, se siembra el maíz; cuando se seca, se siembra el nabo; cuando cae, se siembra el trigo.
De esa manera San Martín, oculto en su escondite, se enteró del secreto del señor del bosque y también él aprendió a sembrar el trigo. Desde entonces pudo alimentar bien a los servidores de la iglesia.

Contado por Antonio Arruebarrena, de Ataun (Gipuzkoa) a
Resurrección Mª de Azkue, quien lo recogió y publicó en
Literatura popular del País Vasco” en 1942.

(Feliz cumpleaños Martín, hijo)


5 comentarios:

  1. Pensé que era San Martín... escondido... pero veo que me equivocaba. No conocía a Basajaun...
    Gracias Urumo
    Llevo unos días pensando en la vendimia... a ver que recolecto...

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  2. Una historia muy bonita y ¡vaya ojos! tiene San Martín.
    Un saludo

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  3. San Martín tiene más de una leyenda como esta, historias de astucia, de enlace y transición con las viejas creencias, de liberación o robo de conocimientos, de lucha por la mejora y el bien común... Regalos que quisiera yo para mi Martín.
    Gracias a ambos por venir a soplar sus ocho velas.

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